Aunque en muchas ocasiones branding, marca e identidad visual se utilizan como sinónimos en realidad no lo son. Lo cierto es que para tener un negocio sólido, debes construir el branding, la marca y una identidad fuerte y consistente, no basta solo con el diseño del logotipo.
Para conocer las diferencias entre branding, marca e identidad visual y para construir una gran marca, hay tres términos clave que debes tener en cuenta para saber sus diferencias:
- Marca: cómo las personas perciben su empresa.
- Branding: las acciones que realizas para crear una imagen determinada de tu empresas.
- Identidad de marca: la colección de elementos de marca tangibles que juntos crean una imagen de marca.
Antes de conocer los conceptos de branding, marca e identidad visual, debes saber qué es exactamente cada uno.
¿Qué es branding?
El branding es el conjunto de activos «intangibles» de una empresa, servicio o producto. Es una definición de una «relación emocional» entre los clientes y el negocio.
El branding se podría definir como una experiencia. El desarrollo del branding consiste en la misión, los valores, las visiones y la voz de una empresa. Por lo que se puede decir que es como una gran experiencia del cliente con la marca. Es la forma en la que hacer sentir a tu público tu marca. Lo que se les queda en su mente cuando piensan en tu negocio. En cierta forma es la relación psicológica que se establece entre empresa y cliente.
El branding es la personalidad, el estilo de tu negocio que es lo que tu cliente experimentará al utilizar tu producto. Es lo que ayuda a darle forma a tu negocio y lo que te ayuda a diferenciarte de tus competidores, entre otras cosas.
De esta forma la estrategia que se puede plantear para crear el branding es cómo, qué, dónde, cuándo y a quién deseas comunicar y mostrar los mensajes y valores de tu marca.
Mencionando una cita de Walter Landor «Los productos se fabrican en la fábrica, pero las marcas se crean en la mente»
La gente «se enamora» de las marcas, confía en ellas y cree en su superioridad. Un claro ejemplo de todo esto es Apple. Hay fans de la marca que compraron y seguirán comprando sus productos incluso si no es el mejor ni más barato que el de la competencia o del mercado.